Seguridad y salud (SSO)

Sistemas que protegen a las personas

En 2025 mantuvimos nuestras operaciones sin accidentes fatales y reforzamos nuestro compromiso con una cultura que prioriza la seguridad. Al impulsar la innovación digital, fortalecer la integración de contratistas y centrarnos en una disciplinada gestión de riesgos, seguimos incorporando controles sólidos y ciclos de aprendizaje proactivos en todas nuestras operaciones y proyectos.

Nuestro enfoque en materia de salud y seguridad se sustenta en cuatro pilares: gestión de riesgos de salud y seguridad en el trabajo mediante evaluaciones y controles por niveles, incluida la práctica Yo Digo No; notificación, investigación y aprendizaje de los incidentes para evitar que se repitan; liderazgo visible, con la participación directa de altos ejecutivos en los lugares de trabajo; y gestión rigurosa de los contratistas, para garantizar que ellos también cumplan con nuestras normas.


RECSS

Reglamento especial para Empresas Contratistas y Subcontratistas para la implementación del Sistema de Gestión de Seguridad y Salud en el trabajo.

 

Balance 2025

El Grupo ha cerrado un nuevo año con su indicador más relevante en cero: no registramos accidentes fatales en  nuestras operaciones. Además, el Índice de Frecuencia de  Accidentes de Alto Potencial (IAAP) continuó disminuyendo, tal  como en años anteriores y, el Índice de Frecuencia (IF), se mantuvo bajo uno en todas las compañías.

En salud ocupacional, 600 personas dejaron de estar expuestas  a ruido y sílice mediante proyectos que eliminaron o  disminuyeron estos riesgos por debajo de los límites permitidos.

El desafío ahora es avanzar hacia operaciones sin accidentes de  alto potencial y sin nuevos casos de enfermedades profesionales. Para ello, estamos implementando el ARTP Digital, fortaleciendo  el reporte, la investigación y la gestión de cuasi accidentes de  alto potencial y consolidando nuestros procesos de salud.

 

 

Estrategia de Seguridad y Salud

Nuestra estrategia se basa en cuatro pilares que ponen a las personas en el centro de nuestro quehacer y nos permiten abordar de forma integral los riesgos, el aprendizaje, el liderazgo y la gestión de las empresas colaboradoras.

 

Gestionamos los riesgos mediante un proceso estructurado que identifica, evalúa y controla las actividades críticas. Planificamos las tareas, verificamos que los controles críticos estén presentes y promovemos que las personas detengan la tarea cuando las condiciones no son seguras.

Promovemos el aprendizaje, compartiendo buenas prácticas y aprendiendo en conjunto los eventos que nos ocurren, transformando la experiencia en mejoras concretas que fortalecen los controles críticos y hacen más seguras nuestras actividades.

Impulsamos un liderazgo cercano y visible, donde el rol activo de los supervisores es clave para planificar y ejecutar la tarea de forma segura, dando el ejemplo y cuidando a las personas día a día.

Fortalecemos la gestión de las empresas colaboradoras mediante una administración clara y ordenada, que nos permite gestionar eficazmente los riesgos y asegurar una cultura de SSO consistente en toda la operación.